Pescado y marisco fresco del día, en un espacio luminoso con vistas al puerto. Sencillez y producto, sin artificios.
Compramos cada mañana en la lonja y lo servimos con la mínima manipulación posible: el marisco no necesita adornos, solo frescura.
Un espacio abierto y luminoso, pensado para comer con calma mirando al mar.
"El pescado no puede estar más fresco. Se nota que compran en la lonja cada día."
"Las vistas al puerto y el arroz de marisco, una combinación perfecta."
"Sitio luminoso, servicio atento y producto de primera. Repetiremos seguro."